Bariloche comienza a dar un paso importante en la forma en que gestiona sus residuos. En el marco de la campaña Bariloche Responsable, el Municipio implementa una prueba piloto de separación en origen en un sector céntrico de la ciudad, con el objetivo de avanzar hacia una ciudad más limpia, ordenada y consciente.
La propuesta se desarrollará mediante la instalación de 22 contenedores automatizados ubicados en calles Quaglia, Villegas, Rolando, Palacios y Beschtedt, entre Moreno y Vicealmirante O’Connor. Se trata de una zona estratégica donde conviven vecinos, comercios, hoteles y locales gastronómicos, y donde la generación de residuos es constante.
A diferencia de otros sistemas, la ciudad no cuenta con días diferenciados de recolección, ya que el servicio se realiza diariamente mediante camiones automatizados. Por eso, el cambio se centra en el origen: cada hogar, comercio o institución deberá comenzar a separar sus residuos.
Los contenedores estarán claramente identificados: tapa verde para residuos secos y limpios, y tapa gris para residuos húmedos. Una acción simple pero clave para avanzar hacia un sistema más eficiente y sustentable.
Desde el Municipio remarcan que el éxito de la iniciativa depende del compromiso de toda la comunidad, entendiendo que cada hábito cotidiano impacta en la limpieza y el orden urbano.
Además, se recuerda que no deben depositarse en estos contenedores residuos como escombros, restos forestales, electrodomésticos u objetos de gran tamaño, ya que pueden afectar el funcionamiento del sistema.
La experiencia piloto permitirá evaluar resultados y proyectar su expansión, con la mirada puesta en una Bariloche cada vez más comprometida con el cuidado ambiental.