A 32 años del atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), la ciudad de Bariloche volvió a detenerse para recordar a las 85 personas asesinadas el 18 de julio de 1994 y acompañar el reclamo de verdad y justicia de sus familias.
El Gobierno Municipal y la Comunidad Judía de Bariloche compartieron un acto de homenaje marcado por la emoción, el respeto y el compromiso colectivo de mantener viva la memoria, rechazar toda forma de antisemitismo y fortalecer la convivencia democrática.
La ceremonia comenzó con el encendido de una vela en memoria de las víctimas del terrorismo y del antisemitismo, seguido por un minuto de silencio. Luego se realizó la lectura de los nombres de cada una de las personas fallecidas en el atentado ocurrido a las 9.53 de aquella mañana, que además dejó más de 300 heridos.
Cortés: “No puede haber paz verdadera cuando la justicia no llega”
Durante el acto, el intendente Walter Cortés destacó que cada aniversario representa una oportunidad para abrazar a las familias de las víctimas y renovar el compromiso de toda la sociedad argentina con la búsqueda de justicia.
“No puede haber paz verdadera cuando la justicia no llega”, afirmó el jefe comunal, quien sostuvo que el terrorismo ataca la convivencia, la democracia y la dignidad humana, sin distinguir credos, partidos políticos ni fronteras.
“Desde Bariloche nos sumamos a ese reclamo permanente de verdad y justicia”, expresó Cortés, al tiempo que remarcó la identidad diversa de la ciudad, construida a partir del aporte de personas provenientes de distintos lugares del mundo.
En ese contexto, recordó la figura de Carlos Wiederhold y su aporte a los orígenes de Bariloche, como ejemplo de una comunidad formada desde la convivencia entre diferentes culturas. También hizo referencia a la próxima repatriación de sus restos, que serán recibidos en el Cementerio Municipal.
Un mensaje contra el odio y la discriminación
El intendente reafirmó el rechazo a toda forma de violencia y discriminación. “Rechazamos toda forma de antisemitismo, de discriminación, de odio y de violencia”, expresó, y señaló que la memoria no pertenece únicamente a quienes perdieron a un familiar, sino a toda la sociedad.
Durante la jornada también brindaron sus palabras Javier Dawidowsky, en representación de la Comisión Directiva de la Comunidad Judía de Bariloche; Dana Hirsch, por el Área de Juventud; y Laura Sorokin, quien compartió una reflexión con los presentes.
Uno de los momentos más emotivos estuvo protagonizado por Daniel Reisfeld, hermano de Noemí Graciela Reisfeld, una de las víctimas del atentado. Su testimonio recordó que detrás de cada nombre existe una historia, una familia y una ausencia que continúa reclamando respuestas.
Un espacio para preservar la memoria
El acto concluyó reafirmando la importancia de preservar la memoria histórica, acompañar a las víctimas y sus familias, rechazar los discursos de odio y promover una sociedad democrática, plural y respetuosa de la diversidad.
Además, se anunció que en el renovado Cementerio Municipal de Bariloche habrá un espacio exclusivo destinado a la Comunidad Judía de la ciudad.
“Que la memoria siga viva y la justicia llegue. Y que nunca más el terrorismo encuentre lugar en nuestra Patria”, concluyó Cortés.