La comunidad musical atraviesa un momento de profunda tristeza tras el fallecimiento de Claudia Sereni, cellista oriunda de Bariloche que desarrolló una brillante trayectoria en Buenos Aires. Reconocida tanto por su talento como por su calidad humana, Sereni se convirtió en una figura muy querida en el ámbito artístico.
Sereni fue descrita por sus colegas y alumnos como una “cellista de alma y pasión”, destacándose en numerosos escenarios porteños. Su carrera estuvo marcada por un compromiso constante con la música y la formación de nuevas generaciones de músicos.
En su rol de docente, Claudia se desempeñaba en la Orquesta Sinfónica del Conservatorio Superior de Música Astor Piazzolla, donde impartía clases de violonchelo. En señal de respeto y reconocimiento a su labor, esta institución decretó duelo y suspendió sus actividades durante el viernes.
Las muestras de afecto no tardaron en llegar. El cantautor español Ismael Serrano dedicó palabras públicas para despedir a Sereni, mientras que la Orquesta Típica Sans Soucí resaltó su sensibilidad artística y su calidez personal.
Desde Bariloche, sus amigos y allegados también manifestaron su pesar por la partida de una artista que llevó con orgullo el nombre de su ciudad natal a los principales espacios culturales de Buenos Aires. “Se nos fue una barilochense que se destacó en la música y como buena persona”, expresaron con emoción.
Claudia Sereni deja un legado invaluable, construido a partir de su dedicación al estudio, su vocación docente y una profunda pasión por el violonchelo, instrumento con el que marcó a colegas, estudiantes y públicos por igual.