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15 de Febrero de 2026

¿Qué pasó con la promesa de dolarización de Javier Milei?

A dos años de gestión, el Gobierno avanzó rápido en lo que dependía de decretos: recortó ministerios, desreguló sectores y ordenó las cuentas fiscales. Pero las banderas de campaña —dolarización, cierre del Banco Central y privatizaciones— continúan demoradas, mientras que reformas estructurales avanzan a ritmo del Congreso.

Por Redacción

Domingo, 15 de febrero de 2026 a las 07:00

 

Cuando el entonces candidato presidencial Javier Milei recorría el país en campaña, una de sus principales banderas fue la dolarización de la economía argentina. El planteo era contundente: eliminar el peso, cerrar el Banco Central y adoptar el dólar estadounidense como moneda oficial para terminar de una vez con la inflación crónica.

Hoy, ya en la presidencia, la pregunta vuelve a instalarse: ¿qué ocurrió con aquella promesa?

De propuesta central a objetivo “de largo plazo”

Durante 2023, Milei sostenía que la dolarización era la herramienta para estabilizar precios y devolver previsibilidad. Sin embargo, al asumir el 10 de diciembre, el Gobierno adoptó una estrategia diferente: fuerte ajuste fiscal, devaluación inicial, recorte del gasto público y un programa de saneamiento del balance del Banco Central.

La dolarización dejó de ser una medida inmediata y pasó a ser presentada como una meta condicionada a la acumulación de reservas y al ordenamiento macroeconómico.

Las razones del cambio

Distintos factores explican el giro:

  • Falta de reservas suficientes: para dolarizar se requería contar con dólares para rescatar la base monetaria y los pasivos del Banco Central.

  • Contexto político y legislativo complejo: sin mayorías propias en el Congreso, avanzar en una reforma monetaria de esa magnitud implicaba un alto riesgo institucional.

  • Prioridad en el equilibrio fiscal: el Gobierno optó por enfocarse primero en cerrar el déficit como condición necesaria para cualquier reforma estructural.

En la práctica, la economía argentina avanzó hacia una fuerte contracción monetaria, pero manteniendo el peso como moneda de curso legal.

¿Se abandonó la dolarización?

Desde el oficialismo sostienen que no fue descartada, sino postergada. Milei ha reiterado en distintas ocasiones que la dolarización sigue siendo su horizonte, pero “cuando estén dadas las condiciones”.

Mientras tanto, el Ejecutivo implementó un esquema de tipo de cambio administrado y una progresiva liberación de controles, sin dar pasos formales hacia la eliminación del peso.

El debate abierto

Para sus críticos, la dolarización fue una promesa electoral que resultaba inviable en el corto plazo y que funcionó como consigna política más que como plan ejecutable. Para sus seguidores, el programa actual es la antesala necesaria para concretarla.

Lo cierto es que, a más de un año del triunfo electoral, Argentina no está dolarizada y el peso continúa siendo la moneda oficial. La promesa que marcó la campaña presidencial quedó, por ahora, en suspenso, subordinada a la evolución de la economía y a la capacidad política del Gobierno para avanzar en reformas de fondo.

La pregunta que persiste es si la dolarización fue un compromiso firme con fecha abierta o un símbolo de campaña que hoy enfrenta los límites de la realidad económica.