En medio de las dificultades económicas que atraviesan muchas familias de la cordillera, el trueque vuelve a ganar protagonismo en la ciudad de Esquel como una alternativa para conseguir alimentos y otros productos sin necesidad de dinero.
En los últimos tiempos comenzaron a organizarse encuentros de intercambio impulsados por vecinos que buscan afrontar la situación económica mediante una práctica que en Argentina tuvo su mayor auge durante la crisis del año 2001. En aquellas épocas, miles de personas recurrían a clubes de trueque para intercambiar productos básicos y poder sostener la economía familiar.
La modalidad es simple: cada participante lleva productos elaborados en su casa, alimentos, ropa u otros artículos, y los intercambia directamente con otros vecinos. De esta manera se genera un circuito solidario donde lo importante no es el dinero sino el valor del intercambio entre quienes participan.
Uno de los encuentros recientes se realizó en el salón del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales de Esquel (SOEME), donde vecinos se acercaron para compartir productos y establecer nuevos contactos para futuros intercambios. La convocatoria fue considerada positiva por quienes impulsan la iniciativa, que esperan que en las próximas reuniones se sumen más participantes.
Una de las referentes de la iniciativa, Marcela Cirilo, remarcó que cada semana van más vecinos a trocar y la propuesta está abierta a toda la comunidad de Esquel, los parajes y Trevelin. Este martes tienen previsto llevar algo para compartir para festejar el Día de la Mujer.
Para muchos vecinos, el regreso de estas prácticas trae recuerdos de momentos muy duros de la historia económica del país. Sin embargo, también rescatan el espíritu comunitario que se genera en estos espacios, donde además de intercambiar bienes se fortalecen vínculos entre familias del barrio.
El trueque es un sistema de intercambio de bienes o servicios sin intervención del dinero, que suele reaparecer con fuerza en contextos de crisis o pérdida del poder adquisitivo. En Esquel, esta modalidad vuelve a ser vista por muchos como una herramienta para aliviar los gastos cotidianos y garantizar alimentos en el hogar.
Mientras la situación económica continúa golpeando los bolsillos, algunos vecinos esperan que estas iniciativas sean solo temporales. Pero, por ahora, el intercambio solidario vuelve a abrirse paso como una estrategia para atravesar tiempos difíciles.