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23 de Agosto de 2026

Finaliza el debate en el juicio a enfermero acusado de sustraer morfina en Esquel

El tribunal mixto escuchó los alegatos finales y decidirá el próximo lunes a las 14 sobre la responsabilidad de Marcelo Gustavo Villarruel en la desaparición de siete ampollas de morfina del Hospital Zonal de Esquel.

Por Redacción

Domingo, 23 de agosto de 2026 a las 06:00

En el Hospital Zonal de Esquel concluyó la etapa de debate en el juicio contra Marcelo Gustavo Villarruel, enfermero acusado de sustraer ampollas de morfina de la guardia de adultos. Tras los alegatos de la Fiscalía y la defensa, el tribunal mixto pasó a deliberar y emitirá su veredicto el próximo lunes a las 14.

La Fiscalía fundamentó su acusación en imágenes captadas por cámaras de seguridad y la ausencia de indicaciones médicas que justificaran el uso de la morfina en las fechas investigadas, atribuyendo al acusado los faltantes detectados. En contraposición, la defensa cuestionó la validez de la prueba digital, la cadena de custodia y las deficiencias en el control de medicamentos, argumentando que no hay evidencia directa de la sustracción.

Durante el juicio, Villarruel negó las acusaciones y describió el proceso como una situación de discriminación y maltrato laboral. "El hilo siempre se corta por lo más fino", afirmó, haciendo referencia a su situación dentro del hospital.

La acusación se centra en dos episodios ocurridos entre fines de diciembre de 2024 y comienzos de enero de 2025, donde desaparecieron siete ampollas de morfina. El fiscal Fidel González explicó que Villarruel habría utilizado su posición y conocimiento del sistema interno para acceder a la sustancia, aprovechando vulnerabilidades en la custodia de los medicamentos.

Para prevenir los robos, el hospital había instalado una caja fuerte para guardar estos fármacos, cuya llave debía ser custodiada exclusivamente por los médicos de guardia. Sin embargo, las grabaciones muestran al enfermero manipulando la caja durante la madrugada, cuando los médicos descansaban, y realizando movimientos interpretados por la Fiscalía como distracciones para ocultar la sustracción.

Además, el fiscal destacó la ausencia de prescripciones médicas para el uso de morfina en ese periodo y presentó como prueba una foto encontrada en el teléfono de Villarruel, que muestra una ampolla fechada en noviembre de 2024, junto a testimonios de profesionales que indicaron que el acusado había solicitado morfina anteriormente alegando motivos familiares.

El fiscal enfatizó: "No estamos haciendo un juicio por dinero, sino por un efecto farmacológico... es sacarle a los vecinos de Esquel la posibilidad de acudir a una guardia con un dolor extremo y que no tengan el medicamento por el faltante". Desde la suspensión preventiva de Villarruel, no se registraron más faltantes de estupefacientes en el hospital.

Por su parte, la defensa solicitó la absolución, alegando que no existe una imagen clara que muestre al acusado apropiándose de las ampollas. También cuestionó la ruptura en la cadena de custodia de las pruebas digitales y la falta de un registro riguroso de stock que permita determinar con certeza los faltantes. La defensa invocó el principio de in dubio pro reo, que establece que ante la duda razonable debe resolverse a favor del acusado.

Además, Villarruel afirmó que la llave de la caja fuerte estaba en lugares de acceso común y que nunca fue notificado formalmente sobre la prohibición de acercarse a ella. Respecto a los movimientos observados en las cámaras, atribuyó su conducta a problemas de visión.

El tribunal mixto, compuesto por jueces técnicos y ciudadanos, deberá ahora evaluar ambas posturas para definir si condena a Villarruel por hurto agravado o lo absuelve. El fallo se conocerá el próximo lunes a las 14 horas.