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23 de Agosto de 2026

Vaca Muerta requiere más de 4.000 camiones de arena por mes para sostener el boom de petróleo y gas

El transporte de arena, insumo esencial para la fractura hidráulica, enfrenta retos logísticos por las largas distancias y el aumento de la demanda que podría llegar a 8 millones de toneladas en 2027.

Por Redacción

Domingo, 23 de agosto de 2026 a las 05:00

El crecimiento sostenido de Vaca Muerta no solo se refleja en la cantidad de pozos perforados o en los récords de producción de petróleo y gas. Un aspecto fundamental detrás de cada etapa de fractura hidráulica es la compleja operación logística que garantiza el suministro constante de arena, un insumo indispensable para esta actividad.

Cada mes, miles de camiones recorren largas distancias para transportar arena desde las principales zonas productoras hasta los yacimientos en Neuquén. Según las proyecciones de Planeta Camión, en 2025 se utilizaron aproximadamente 5,5 millones de toneladas de arena, cifra que podría aumentar a 7 millones en 2026 y a cerca de 8 millones en 2027, acompañando el incremento en las etapas de fractura hidráulica, que pasarían de 25.000 en 2025 a 35.000 en 2027.

El transporte debe funcionar casi de manera ininterrumpida para abastecer los sets de fractura, y uno de los mayores desafíos radica en la distancia que cubren los camiones. Alrededor del 75% de la arena proviene de Entre Ríos, especialmente de las canteras de Ibicuy, reconocidas por su alta calidad, y el resto principalmente de zonas cercanas como Río Negro. Esta concentración obliga a recorrer más de 1.000 kilómetros entre los puntos de extracción y los yacimientos.

En condiciones normales, el viaje entre Entre Ríos y Neuquén puede durar unas 48 horas, pero actualmente algunos recorridos demandan entre 70 y 75 horas debido a demoras en canteras, centros de carga, puntos de descarga, condiciones climáticas y el estado de las rutas. Estas demoras impactan directamente en la cantidad de viajes que puede realizar cada camión, lo que obliga a ampliar la flota para mantener el volumen transportado.

Actualmente, cada camión realiza un promedio de seis viajes mensuales, con una flota que alcanza los 4.300 vehículos. De mantenerse el crecimiento previsto, hacia 2028 podrían sumarse entre 1.000 y 1.500 camiones adicionales, lo que representaría un aumento cercano al 30% de la flota actual. Pero no solo se requieren más vehículos: también será imprescindible incorporar más conductores profesionales, mejorar la infraestructura para carga y descarga y reducir los tiempos improductivos.

La expansión del transporte de arena genera presión sobre las rutas utilizadas para conectar las provincias proveedoras con Neuquén. Por ejemplo, en La Pampa se realizó un estudio encargado por el gobierno provincial para evaluar el impacto del tránsito pesado en la infraestructura vial. Entre las medidas que se analizan está la posibilidad de implementar peajes para camiones que atraviesan la provincia sin estar radicados en ella, planteando el debate sobre quién debe financiar el mantenimiento de estas vías.

Otro desafío logístico es el retorno de los camiones que, al trasladar arena hacia Neuquén, a menudo vuelven sin carga, generando kilómetros improductivos y elevando los costos. Una posible solución es coordinar con la actividad agropecuaria para transportar cereales u otras cargas en el viaje de regreso, optimizando así la operación. Esto requiere una estrecha coordinación entre transportistas, cargadores y operadores logísticos, además de garantizar que los vehículos sean aptos para distintos tipos de carga y puedan cumplir con los protocolos de limpieza necesarios.

En definitiva, la logística del insumo arena se ha convertido en un componente estratégico para la actividad hidrocarburífera en Vaca Muerta. La combinación de grandes distancias, millones de toneladas transportadas y la necesidad de un abastecimiento continuo hacen del transporte un eslabón clave para el desarrollo del yacimiento.

El gran desafío para los próximos años será acompañar el aumento de la demanda sin que las limitaciones en infraestructura y los tiempos de traslado frenen el crecimiento de la producción. No basta con sumar camiones: será fundamental mejorar las rutas, optimizar las operaciones y aprovechar mejor cada viaje para sostener la expansión de Vaca Muerta.