En una encendida intervención durante la sesión en la que se debatió la reforma laboral, el diputado nacional Juan Pablo Luque cuestionó con dureza el rumbo económico del Gobierno nacional y advirtió que el proyecto “profundiza la crisis social y productiva que atraviesan provincias como Chubut”.
“Esta ley nos empuja directamente al abismo”, sostuvo el legislador, quien centró buena parte de su discurso en el impacto que las políticas nacionales están teniendo en la Patagonia y, particularmente, en los sectores estratégicos de la provincia.
Críticas a YPF por su salida de Chubut
Luque fue especialmente crítico con la petrolera estatal YPF, a la que acusó de abandonar la provincia dejando un fuerte pasivo ambiental y social.
El diputado cuestionó la forma en que se llevó adelante la salida de la compañía de áreas maduras como Manantiales Behr, señalando que el proceso estuvo marcado por “desprolijidades” y falta de transparencia.
En ese marco, recordó la frustrada venta de activos a la empresa Rovela, una operación que finalmente no prosperó, generando incertidumbre entre trabajadores y proveedores locales. Posteriormente, los activos fueron transferidos a PECOM por un monto que —según expresó— sería inferior a la mitad de lo que inicialmente se había estimado.
Para Luque, este proceso no solo afectó el valor estratégico de los recursos provinciales, sino que también dejó en evidencia “la falta de planificación y compromiso con las comunidades que durante décadas sostuvieron la producción”.
Crisis profunda en la pesca
El legislador también puso el foco en la delicada situación que atraviesa la pesca en Chubut. Habló de una “crisis profunda”, con plantas paralizadas, conflictos laborales y un escenario de incertidumbre para miles de familias que dependen de la actividad.
Señaló que la combinación de costos crecientes, caída de la rentabilidad y falta de políticas de acompañamiento está poniendo en jaque a uno de los sectores históricos de la economía provincial.
Ajuste nacional y obra pública paralizada
Luque vinculó estos problemas con lo que definió como un “ajuste brutal” por parte del Gobierno nacional. Criticó la paralización de la obra pública, subrayando el impacto directo en la generación de empleo y en el desarrollo de infraestructura estratégica.
“Las rutas están abandonadas, las obras frenadas y las provincias libradas a su suerte”, expresó, al tiempo que cuestionó que la reforma laboral avance en un contexto de recesión y caída de la actividad económica.
Para el diputado, el proyecto en debate no resuelve los problemas estructurales del país, sino que “debilita derechos y traslada el costo de la crisis a los trabajadores”, en un escenario donde las economías regionales ya muestran señales de agotamiento.
Con un tono firme y confrontativo, Luque cerró su intervención advirtiendo que la Argentina necesita políticas que impulsen la producción y el empleo, y no reformas que —según afirmó— “profundizan la desigualdad y dejan a las provincias productoras sin respaldo”