En la noche del jueves se detectó un nuevo incendio en el Parque Nacional Los Alerces, específicamente en un sector cercano a Población Burgos, próximo al Complejo Hidroeléctrico y a la zona productiva de viñedos.
Según los primeros reportes, el fuego comenzó alrededor de las 22 horas cerca de la Portada Sur del parque. Al advertirse la presencia de humo en un área remota, se enviaron rápidamente cuadrillas de ataque inicial para intentar frenar el avance de las llamas.
Durante la noche, brigadistas ingresaron desde el sector de Los Cipreses y en la mañana del viernes se sumaron medios aéreos para reforzar las tareas de extinción. Más de 100 brigadistas están desplegados desde temprano para controlar el incendio.
Esta situación ocurre en un contexto meteorológico complicado, ya que rige una alerta amarilla por altas temperaturas para el viernes 20 de febrero en gran parte de la provincia. El Servicio Meteorológico Nacional pronostica valores térmicos elevados que podrían dificultar el trabajo en terreno.
Este foco se presenta mientras el Parque Nacional Los Alerces intenta recuperarse del impacto de incendios previos que afectaron 16.000 hectáreas. El fuego anterior está reportado como “contenido”, lo que permitió la reapertura parcial de servicios turísticos días atrás.
El Comando Unificado, conformado por Parques Nacionales, la Agencia Federal de Emergencias y el Gobierno del Chubut, mantiene activa la estrategia de combate desde el 5 de enero y permanece en alerta ante posibles cambios climáticos que puedan agravar la situación.
Hasta el momento no se ha informado sobre la extensión de la superficie afectada por este nuevo incendio ni sobre las causas que lo originaron.
En medio de esta emergencia, Lucas Rosales, prestador del Parque Los Alerces, describió cómo el incendio incide en la temporada turística: “Cancelaciones masivas, pérdidas económicas, reducción de personal e incertidumbre marcan el presente de quienes viven del turismo en la región”.
El Comando Unificado confirmó que el incendio previo está contenido y que comienza la etapa de reconstrucción junto a prestadores y pobladores, aunque advirtió que la situación puede revertirse si las condiciones meteorológicas empeoran. Se mantienen habilitadas las actividades turísticas y continúan los monitoreos en la zona afectada.