El mercado interno de yerba mate en Argentina sigue dominado por Playadito, la marca emblemática de la Cooperativa Agrícola de Colonia Liebig, que en el acumulado de enero a mayo de 2026 vendió más de 25 millones de kilogramos. Su principal competidora, Las Marías, dueña de marcas como Taragüí y La Merced, alcanzó casi 23 millones de kilos, reduciendo la brecha al 10%.
Si se analiza únicamente el mes de mayo, la diferencia entre ambas marcas se estrecha aún más, con Playadito despachando 5,43 millones de kilos y Las Marías 5,21 millones, lo que representa menos del 4% de diferencia. Este estrecho margen refleja una competencia intensa sin cambios en las posiciones del ranking anual.
En el tercer lugar del podio se encuentra CBSé, con 9,42 millones de kilos acumulados, superando nuevamente a La Cachuera, que ocupa el cuarto puesto con 7,8 millones y muestra una caída en el ranking mensual. Rosamonte y Verdeflor completan el top seis, consolidándose con 6,7 y 6,3 millones de kilos respectivamente, mientras que desde el séptimo hasta el undécimo lugar la lucha es reñida entre cooperativas misioneras y otras firmas nacionales.
La Cooperativa Agrícola de Colonia Liebig, fundada en 1926 por inmigrantes alemanes, ucranianos y polacos en Corrientes, ha expandido su actividad más allá de la producción yerbatera, incorporando ganadería, forestación y apicultura. Con más de 4.000 hectáreas cultivadas y alrededor de 350 empleados, su marca Playadito debe su nombre al paraje homónimo y ha crecido sostenidamente desde los años 90 gracias a una estrategia comercial agresiva y un modelo cooperativo sólido.
En el plano internacional, Playadito exporta a 29 países, con España, Alemania, Chile, China y Estados Unidos como principales destinos. Aunque solo el 2% de su producción se destina al exterior, en 2023 esto significó aproximadamente 900.000 kilogramos exportados, y entre 2020 y 2024 las ventas internacionales sumaron cerca de 9,29 millones de dólares.
Exportaciones en alza: el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) reportó que en junio de 2026 se enviaron al exterior 7.040.971 kilos, el tercer mejor registro mensual en la historia del sector, con un crecimiento interanual cercano al 33% respecto a junio de 2025. En el primer semestre, las exportaciones crecieron un 7% en volumen, consolidando la tendencia positiva que impulsa el negocio yerbatero nacional.
Por el contrario, el mercado interno muestra un estancamiento en el volumen consumido, con una leve caída en el semestre comparado con 2025. En total, la yerba mate salida de molino para el consumo interno alcanzó los 137,3 millones de kilogramos entre enero y junio de 2026. Los envases de medio kilo continúan siendo los preferidos por los consumidores, seguidos por los de un kilo.
Sin embargo, esta dinámica positiva en industria y exportación contrasta con la realidad de los productores primarios. La cosecha de hoja verde, materia prima esencial para la yerba mate, ha disminuido respecto al año anterior debido a factores climáticos y a que muchos chacareros decidieron reducir la producción ante los bajos precios que reciben.
La caída en los precios de la hoja verde es consecuencia directa de la desregulación del mercado implementada por el Gobierno nacional mediante el DNU 70/2023, que eliminó el precio de referencia fijado por el INYM. Esto dejó a los productores en una posición débil frente a la industria, lo que ha generado un fuerte pedido para que la Legislatura de Misiones declare la emergencia del sector y establezca un precio mínimo legal para la hoja verde.
Los productores ya han mantenido reuniones con diputados y el gobernador Hugo Passalacqua para buscar apoyo político en esta iniciativa. Así, mientras la industria y el comercio exterior exhiben cifras históricas, los agricultores atraviesan un momento crítico que pone en riesgo la sustentabilidad del sector a largo plazo.