Dirigentes del Partido del Trabajo y del Pueblo (PTP) Chubut mantuvieron una reunión con el intendente de Gualjaina, Marcelo Limarieri, en la que analizaron la crítica situación que atraviesa la provincia, atravesada por los incendios forestales en la cordillera, el ajuste económico y el impacto social de las políticas nacionales y provinciales.
El encuentro, realizado el jueves 28 en el despacho municipal, contó con la participación de Paula Mamani y Marcelo Barab, vicepresidenta y presidente del PTP Chubut, respectivamente. Allí se abordó la “gravísima situación” que viven localidades como Cholila, Epuyén, El Hoyo y Lago Puelo, afectadas por incendios de gran magnitud.
Desde el PTP cuestionaron lo que definieron como “negacionismo ambiental” y denunciaron abandono de la Patagonia, sus bosques y los brigadistas, señalando al gobierno nacional encabezado por Javier Milei. En el mismo sentido, apuntaron contra el gobernador Ignacio Torres, a quien acusaron de realizar apariciones mediáticas sin respuestas de fondo y de trasladar el ajuste a los municipios y comunas rurales.
Según relataron tras el encuentro, el intendente Limarieri expuso las dificultades que enfrenta Gualjaina por la reducción de la coparticipación y el impacto de los recortes provinciales, en un contexto en el que —afirmaron— se alivian impuestos a grandes empresas mientras se profundiza el ajuste en salud, educación y salarios estatales.
Otro de los ejes tratados fue la crisis del sector petrolero en Chubut, con miles de despidos, la situación del yacimiento Manantiales Behr y la salida de YPF de Comodoro Rivadavia, hechos que el PTP atribuyó a la política económica nacional y al acompañamiento del gobierno provincial.
Finalmente, los dirigentes del PTP reafirmaron la necesidad de sostener la unidad política y social contra las políticas de ajuste, en línea con los frentes construidos en las elecciones de 2023 y en la oposición al gobierno nacional. Entre las propuestas planteadas para enfrentar la crisis, mencionaron la suspensión del pago de la deuda externa y la implementación del Impuesto a las Grandes Fortunas, como medidas orientadas —según señalaron— a priorizar los intereses del pueblo y la soberanía nacional