El Cerro Catedral inicia una etapa decisiva. Tras décadas de crecimiento desordenado, presiones urbanísticas y servicios tensionados, el nuevo Plan Director de Desarrollo Sustentable establece por primera vez un marco técnico riguroso, transparente y con respaldo científico. El documento redefine el futuro de la montaña al proteger el 96% de su superficie, limitar la expansión y fijar parámetros estrictos para cualquier intervención futura.
El ordenamiento territorial es el corazón del proyecto: la tierra sigue siendo de dominio municipal y no se habilita, bajo ningún concepto, la venta de parcelas por parte de la concesionaria. Tampoco se aprueban planos ni construcciones inmediatas; todo desarrollo deberá atravesar las instancias de control habituales del Municipio. El plan solo establece límites máximos y usos permitidos, poniendo fin a la discrecionalidad histórica.
Uno de sus ejes más transformadores es la infraestructura. Antes de cualquier desarrollo, la concesionaria deberá garantizar —con financiamiento 100% privado— nuevas redes de energía, saneamiento, agua potable y vialidad interna. Esto no solo evita costos para la comunidad, sino que mejora el abastecimiento de sectores clave de Bariloche, especialmente las zonas sur y oeste.
La sustentabilidad atraviesa cada decisión. El Informe de Sensibilidad Ambiental determinó científicamente dónde es posible intervenir y dónde no, identificando áreas frágiles, corredores biológicos y cuencas hídricas. Como resultado, la superficie de intervención en la base se reduce del 9% al 4%, un hito histórico que refuerza la protección del ecosistema de montaña. El plan impide la expansión hacia bosques nativos y concentra cualquier desarrollo en zonas previamente modificadas.
La modernización también apunta a la competitividad turística. Entre las medidas más visibles se destaca el soterramiento total de cables, eliminando impacto visual y mejorando la seguridad ante tormentas. Con una base ordenada y servicios modernos, el Catedral fortalece su rol como motor económico de Bariloche, impulsando empleo, actividad regional y una experiencia turística que compite en el mercado internacional.
Lejos de rivalizar con la ciudad, el desarrollo de la base complementa y potencia el destino completo. Mientras Villa Catedral ofrece cercanía a las pistas, Bariloche aporta gastronomía, vida urbana y cultura. Al elevar la calidad del principal atractivo turístico, el plan apunta a atraer nuevos visitantes, extender la temporada y generar más movimiento económico para toda la comunidad.
El Plan Director del Cerro Catedral no es un cheque en blanco: es un límite claro, un resguardo ambiental y una hoja de ruta para que el desarrollo ocurra solo donde corresponde, con infraestructura garantizada y con reglas firmes. Un cambio de época en la montaña más emblemática de Bariloche.