En la localidad de El Maitén, un grupo de vecinos autoconvocados presentó formalmente ante el Honorable Concejo Deliberante el proyecto social y comunitario denominado “Un Plato de Esperanza”, una iniciativa que busca ser declarada de interés municipal. La propuesta surge como respuesta a la creciente situación de vulnerabilidad social y económica que afecta a numerosas familias, especialmente durante la temporada invernal.
Bajo el lema “Porque ningún niño debería atravesar el invierno con hambre”, el proyecto tiene como objetivo principal brindar asistencia alimentaria y contención social a niños, niñas, adolescentes y familias en situación de vulnerabilidad. El comedor funcionará los fines de semana —sábados y domingos— entre junio y septiembre de 2026, ofreciendo viandas de comida caliente al mediodía.
La iniciativa nace en un contexto marcado por el desempleo estacional y la inestabilidad laboral en sectores como la producción de frutilla y el trabajo informal, factores que profundizan las dificultades económicas en la región.
El proyecto es impulsado por un equipo de vecinos comprometidos, entre ellos Alejandro Soto, Claudia Vera Acuña, Gerardo Redelich, Verónica Vázquez, Daiana Gimenez, María Del Carmen Jara, Carla Soto y Carlos Marihuan, quienes remarcan el carácter voluntario, solidario y apartidario de la propuesta.
Gracias a un acuerdo con una institución parroquial, el comedor funcionará en el espacio “Sagrado Corazón de Jesús”, ubicado en el barrio Agua Potable. Con una capacidad estimada de 200 viandas por jornada, la iniciativa no solo busca cubrir una necesidad alimentaria inmediata, sino también fortalecer los vínculos comunitarios.
Cómo colaborar
El proyecto invita a toda la comunidad a sumarse mediante distintas formas de colaboración. Quienes deseen participar pueden hacerlo a través de donaciones de alimentos no perecederos, verduras y carnes, fundamentales para la elaboración de las viandas.
También se solicitan recursos materiales como ollas, utensilios, envases para viandas, cocinas y garrafas, además de elementos de higiene que permitan garantizar condiciones seguras y limpias de trabajo.
Otra de las formas de apoyo es el trabajo voluntario, sumando manos para la preparación y distribución de los alimentos durante los fines de semana de funcionamiento del comedor.
Para contacto directo, los organizadores ponen a disposición el teléfono 2944-715387 (Alejandro Soto), el correo [email protected] y las redes sociales bajo el nombre “Un Plato de Esperanza”.
Desde la organización remarcan que cada aporte, por pequeño que parezca, es fundamental para sostener el proyecto y garantizar un plato de comida caliente a quienes más lo necesitan durante el invierno en la cordillera.