La tragedia volvió a instalarse en El Pedregoso, en el ejido de Epuyén, donde un incendio consumió días atrás por completo una vivienda que había sido entregada hace apenas una semana por el Gobierno de Chubut a una familia afectada por los devastadores incendios forestales del verano.
El hecho ocurrió durante la mañana y, según relató Mariano Montini, las llamas avanzaron con una rapidez devastadora, sin dar tiempo para rescatar pertenencias. "En 15 minutos la casa estaba completamente envuelta en fuego", expresó con profunda angustia.
Montini explicó que la vivienda no era ocupada por su familia. Tras recibirla, decidieron donarla a Nicolás y Mariela, una pareja amiga que también había perdido su hogar durante el incendio de enero y que aún no había recibido asistencia habitacional.
"Nosotros les cedimos la casa porque ellos no tenían dónde vivir. Allí estaban todas las donaciones que habían recibido desde enero: herramientas, ropa, frazadas, todo lo poco que habían logrado reconstruir. Hoy desapareció nuevamente", lamentó.
El incendio se habría iniciado en el techo mientras la vivienda estaba calefaccionándose, una situación habitual ante las bajas temperaturas. Las causas serán materia de investigación.
"Lo urgente es que vuelven a quedarse sin nada"
Más allá de una futura reconstrucción, Montini sostuvo que la principal preocupación es la situación inmediata de la pareja damnificada.
"Ya se comunicaron con nosotros desde el Gobierno y nos dieron tranquilidad, pero hoy el problema es otro. Estas personas no tienen dónde vivir, no tienen herramientas para trabajar ni saben cómo van a hacer para comer. Eso es lo urgente", señaló.
También destacó el acompañamiento recibido por personal del Hospital Rural de Puyén, brigadistas autoconvocados y vecinos que comenzaron a acercarse para brindar apoyo emocional y colaborar con la emergencia.
Un golpe que reabre una herida reciente
La vivienda destruida había sido escenario, apenas días atrás, de un momento cargado de esperanza, cuando durante la entrega oficial uno de los niños de la familia recibió una camiseta de la Selección Argentina de manos del gobernador Ignacio Torres.
"Sentíamos que cerrábamos una etapa muy difícil. Después de meses de reconstrucción, de entrevistas, de la obra, pensábamos que empezábamos de nuevo. Y ahora volvemos al mismo lugar. Es como un cuento de nunca acabar", expresó Montini.
Un pedido de solidaridad
Las familias viven en comunidad junto a otras personas, desarrollando un emprendimiento vinculado a la naturaleza y la innovación tecnológica. Sin embargo, reconocen que el impacto económico y emocional supera cualquier esfuerzo individual.
"Ahora hay que pensar en Nicolás y Mariela. Perdieron absolutamente todo otra vez. Necesitan herramientas, ropa, muebles, apoyo y la solidaridad de toda la comunidad para volver a empezar", concluyó.
Mientras comienzan las pericias para determinar el origen del incendio, una nueva historia de pérdida vuelve a conmover a la Comarca Andina, donde una familia que recién comenzaba a reconstruir su vida deberá enfrentar, otra vez, el desafío de empezar desde cero.