El cierre inesperado del Casino de Esquel provocó una situación de incertidumbre para alrededor de 50 familias que dependían de esta fuente laboral. El diputado nacional Juan Pablo Luque visitó a los trabajadores afectados y manifestó su preocupación por la falta de información oficial sobre los motivos del cierre, que se produjo sin previo aviso ni explicaciones claras.
Luque señaló que existen versiones contradictorias respecto a la concesión para el juego en la provincia: mientras algunos sectores aseguran que el contrato está vencido, desde la provincia niegan esta afirmación. Esta situación incrementa la confusión y dificulta hallar un camino claro para resolver el conflicto.
El diputado cuestionó la ausencia de una intervención efectiva por parte de los organismos competentes y remarcó que la responsabilidad de aclarar lo sucedido recae en la provincia a través del ente regulador, Lotería del Chubut. Además, advirtió que la falta de una mesa de diálogo entre la empresa, el Estado y los trabajadores agrava aún más la problemática.
Enfatizó la necesidad de establecer un espacio de negociación que involucre al intendente, la provincia y los empresarios para preservar los puestos de trabajo. “Perder 50 empleos en Esquel es gravísimo, sobre todo en un contexto donde el empleo escasea en Chubut”, afirmó, y reiteró su compromiso de seguir visibilizando el conflicto para que se actúe con responsabilidad y se priorice el cuidado de las fuentes laborales.