En un fallo que refuerza la aplicación de la perspectiva de género en la Justicia de Chubut, se confirmó la condena contra Carlos Malcon Delgado por un hecho de amenazas, agresiones físicas y daños materiales ocurrido en Lago Puelo. El imputado aceptó una pena de dos años de prisión en suspenso tras reconocer que golpeó a una mujer y provocó destrozos en el hogar que compartía con su entonces pareja.
El episodio tuvo lugar una noche de enero en una vivienda del sector Isla Norte. Según detalló la Fiscalía, Delgado reaccionó con violencia al encontrar a su pareja conversando con una amiga. Entre insultos misóginos y amenazas, inició un forcejeo que terminó con la visitante en el suelo, donde fue golpeada con un palo de escoba, causándole dos hematomas. Las víctimas decidieron abandonar la casa por temor a una escalada mayor.
Una vez solo, Delgado continuó con los ataques: quemó ropa de su pareja en la estufa, vació la garrafa de gas y destrozó un televisor, cuyos restos quedaron esparcidos dentro y fuera de la vivienda. La causa fue caratulada como lesiones leves agravadas en un contexto de violencia de género.
La pena fijada quedó sujeta a reglas estrictas: prohibición de contacto y acercamiento a menos de 200 metros de ambas víctimas, abstención del consumo de alcohol y estupefacientes —con tratamiento ya iniciado por el condenado— y participación obligatoria en el Taller de Visibilización y Reflexión sobre Violencia de Género (TaViRe). Si incumple estas condiciones, podría revocarse la condicionalidad de la sentencia.