La justicia de Lago Puelo dictó dos condenas por abuso sexual simple tras una semana de audiencias en modalidad de juicio abreviado. Los acusados, que agredieron a la misma joven en episodios ocurridos en 2023 y 2024, reconocieron los hechos y recibieron penas de prisión en suspenso acompañadas de fuertes restricciones.
El primer caso ocurrió el 30 de julio de 2023, cuando Américo Quiñenao aprovechó una instancia de cercanía en una actividad religiosa para realizar tocamientos no consentidos a la víctima. Tras admitir su responsabilidad, fue condenado a dos años de prisión en suspenso.
El segundo episodio se registró el 23 de enero de 2024, cuando Raúl Morales atacó a la joven dentro de un vehículo mientras regresaban desde la localidad de Epuyén. También aceptó los hechos y recibió la misma pena: dos años de prisión en suspenso.
Aunque las sanciones no implican cumplimiento efectivo, la Fiscalía estableció estrictas reglas de conducta para proteger a la víctima. Entre ellas, la prohibición total de acercamiento y contacto, participación obligatoria en el taller TAVIRE, fijación de residencia, controles judiciales periódicos y la obligación de no cometer nuevos delitos, bajo riesgo de perder la libertad condicional.