La Justicia de Lago Puelo dictó la prisión preventiva para un hombre de 37 años, identificado por las iniciales R.A.Q., luego de que la Fiscalía le formulara cargos por una serie de hechos ocurridos en un contexto de violencia familiar y violencia de género. El imputado está acusado de tres hechos de amenazas, un episodio de violación de domicilio y cuatro hechos de desobediencia a una orden judicial.
La medida fue solicitada por la funcionaria de Fiscalía, Eugenia Castro, quien argumentó la necesidad de mantener detenido al acusado mientras avanza la investigación. La jueza María Marta Ponce Ventura hizo lugar al pedido del Ministerio Público Fiscal y dispuso la prisión preventiva.
Por su parte, el abogado defensor del imputado solicitó la revisión de la resolución judicial. La audiencia fue fijada para mañana a las 9 de la mañana.
Una escalada de hechos denunciados
De acuerdo con el legajo de investigación, el primer episodio ocurrió el 16 de abril de 2026, alrededor de las 19 horas, cuando el imputado llamó por teléfono a su ex pareja y le profirió diversas amenazas que generaron temor en la víctima.
Diez días después, el 26 de abril, se registró un nuevo hecho en la vivienda que ambos habían compartido en la localidad de Cholila. Tras una discusión, el acusado volvió a amenazar a la mujer, manifestándole que utilizaría todos los medios posibles para quitarle a sus hijos.
Según la investigación, luego comenzó a golpear puertas y ventanas de la vivienda mientras intentaba ingresar por la fuerza. Al mismo tiempo, lanzó insultos y agresiones verbales que incrementaron el estado de intimidación y miedo de la denunciante.
Incumplimientos de la prohibición de acercamiento
Ese mismo martes, alrededor de las 19 horas, el hombre regresó nuevamente al domicilio de la víctima, pese a que sobre él pesaba una prohibición de acercamiento y contacto de hasta 100 metros, dictada dos días antes por el Juzgado de Familia de Lago Puelo.
La investigación sostiene que los incumplimientos continuaron. Al día siguiente, 27 de abril, cerca de las 9:30, el imputado se presentó en la Escuela N° 75, establecimiento educativo al que concurre uno de sus hijos. De esta manera, volvió a desobedecer la medida judicial que le impedía acercarse a la víctima y que tenía una vigencia de 30 días.
Finalmente, el 28 de mayo, el acusado habría utilizado a un amigo en común para hacerle llegar una carta a su ex pareja, acción que también fue incorporada a la causa como un nuevo incumplimiento de la orden judicial.
La investigación continúa
Con estos antecedentes, la Fiscalía sostuvo que existían elementos suficientes para atribuirle al imputado los delitos de amenazas, violación de domicilio y desobediencia a una orden judicial, todos ellos enmarcados en un contexto de violencia de género y violencia familiar.
Mientras permanece vigente la prisión preventiva dispuesta por la jueza María Marta Ponce Ventura, la defensa buscará revertir la medida durante la audiencia de revisión prevista para este viernes, instancia en la que se evaluará nuevamente la situación procesal del acusado.