El consorcio formado por la empresa estadounidense Pumpco y la italiana Bonatti resultó ganador de la licitación para construir el gasoducto central del proyecto Argentina LNG, una inversión que ronda los US$1.200 millones. Esta infraestructura unirá la formación neuquina de Vaca Muerta con Sierra Grande, en Río Negro, y es fundamental para convertir a Argentina en un importante exportador de gas natural licuado (GNL).
El anuncio oficial se realizó el 9 de julio y representa un paso crucial para el plan impulsado por YPF en conjunto con la italiana ENI y la saudí XRG, unidad internacional de ADNOC. El proyecto aprovecha el enorme potencial gasífero de Vaca Muerta para abastecer mercados internacionales de GNL.
Este consorcio está integrado por dos empresas que no habían desarrollado previamente infraestructura energética en Argentina. Pumpco, subsidiaria de MasTec, fue fundada por el empresario cubanoestadounidense Jorge Mas, conocido también por ser copropietario del club Inter Miami CF, donde juega Lionel Messi. Por su parte, Bonatti aporta su experiencia internacional en infraestructura energética, aunque no había operado en el país. Además, participa la firma nacional Contreras Hermanos, encargada de la ingeniería y diseño del proyecto, aunque no pudo presentarse como oferente por tratarse de una licitación internacional.
Fuentes del sector revelaron que la propuesta de Pumpco y Bonatti fue aproximadamente un 15% más económica que la presentada por la unión Techint-Sacde, factor clave que inclinó la decisión a favor del consorcio extranjero.
La obra contempla la construcción de dos ductos paralelos que se extenderán a lo largo de 527 kilómetros. El gasoducto principal tendrá un diámetro de 48 pulgadas, convirtiéndose en el más grande construido en la historia argentina, superando al Perito Moreno y otros proyectos como el de Southern Energy. El segundo será un poliducto de 24 pulgadas destinado al transporte de líquidos asociados al gas.
El nuevo sistema conectará la Meseta Buena Esperanza, en el corazón de Vaca Muerta, con la terminal marítima que se desarrollará en Sierra Grande, destinada a la exportación de gas licuado.
Sin embargo, la adjudicación definitiva dependerá de la aprobación de la Decisión Final de Inversión (FID) por parte del consorcio YPF-ENI-XRG, prevista para finales de este año o principios de 2027, momento en que comenzará la ejecución efectiva de la obra.
La derrota para Techint y Sacde representa un nuevo revés en un año complicado para estas empresas históricas del sector energético argentino. Semanas antes, habían quedado también en segundo lugar en la licitación para el gasoducto San Matías, parte del proyecto de exportación de GNL de Southern Energy. Además, Tenaris, la fabricante de tubos del grupo de Paolo Rocca, perdió la compulsa para proveer caños a otra obra energética frente a la empresa india Welspun, un episodio que generó un enfrentamiento público entre Rocca y el presidente Javier Milei.
A pesar de estos traspiés, Techint-Sacde continúa con la construcción del Oleoducto Vaca Muerta Sur, una de las infraestructuras más importantes de la cuenca neuquina. No obstante, su liderazgo en grandes ductos enfrenta una competencia creciente de firmas internacionales.