Río Negro ya cuenta, para la presente temporada, con un helicóptero especialmente destinado a la lucha contra los incendios forestales en la Zona Andina. La aeronave, contratada por el Gobierno provincial, fue presentada este lunes por el gobernador Alberto Weretilneck en el Aeropuerto de San Carlos de Bariloche y se destaca por ser única en su tipo en todo el país.
El helicóptero posee una capacidad de traslado de entre 17 y 19 pasajeros, además de la tripulación, y puede descargar hasta 4.000 litros de agua mediante dos sistemas Bambi Bucket, depósitos flexibles que permiten una descarga precisa sobre el fuego. Uno de ellos cuenta con descarga secuencial y el otro con descarga única, lo que optimiza las maniobras aéreas en escenarios complejos.
Una de sus principales particularidades es su baja restricción operativa, ya que puede volar con vientos de hasta 90 kilómetros por hora, permitiendo intervenir en condiciones climáticas más exigentes. Además, se incorporará próximamente un belly tank (tanque ventral externo) que incrementará la capacidad de descarga en 500 litros, manteniendo un total operativo de 4.000 litros.
Durante la presentación, el presidente de Aero Guardian, empresa adjudicataria de la licitación, Matías Osterc, explicó que la aeronave está preparada para combatir incendios de tercera y cuarta generación, y que se trata de un helicóptero multipropósito. También se incorporaron dos turbinas de reemplazo, lo que garantiza la continuidad operativa desde el amanecer hasta el anochecer.
Osterc detalló además que la empresa dispone de talleres móviles operativos las 24 horas, con ingenieros y mecánicos especializados, lo que permite que ante cualquier eventualidad el helicóptero pueda volver rápidamente al servicio. Las tripulaciones, de origen canadiense, cuentan con amplia experiencia en incendios de tercera, cuarta y quinta generación.
La aeronave operará de manera coordinada con los recursos provinciales y nacionales, dentro del sistema integral de combate de incendios forestales. Los pilotos están habilitados para volar hasta 10 u 11 horas diarias, con reemplazo de tripulaciones, asegurando una operación prolongada y continua ante emergencias, como las registradas recientemente en la región patagónica.