En el marco de un conflicto por el uso de la Ruta Provincial n.° 12 en el sector de Arroyo La Cancha, Luciana Zárate, propietaria de un campo donde se realizó una obra de pavimento años atrás, salió a defender su derecho sobre el terreno y desmintió las versiones que la acusan de bloquear el tránsito.
En diálogo con FM DEL LAGO, Zárate expresó su preocupación por los comentarios agresivos y falsos que circulan en redes sociales. "Estoy con una sensación extraña, mucha mentira y comentarios agresivos. Yo vivo en el campo con mi pareja y trabajamos para mejorar este lugar; nunca se cortó la ruta 12", afirmó.
La controversia surge por la colocación de una tranquera en la propiedad, la cual, según señaló la propietaria, permanece sin candado y fue comunicada previamente al Juzgado de Paz, la Policía y Vialidad Provincial. Esta medida busca ordenar el uso del terreno y proteger las labores que realizan en las 2.500 hectáreas del establecimiento.
Zárate apuntó directamente contra la familia Castillo, con quienes mantiene un litigio en la justicia. "Miriam Castillo no para de mentir. Decían que no los dejábamos pasar y pasaron todo el tiempo. Este no es un camino vecinal; es propiedad privada. Castillo siempre hizo lo que quiso y es un mal vecino", sostuvo, y diferenció a esta familia del resto de los vecinos con quienes dice tener buena relación.
Además, denunció amenazas recibidas por parte del señor Castillo: "Cuando llegué acá, el señor Castillo me amenazó con cortarme la oreja y volarme la cabeza. Si me hubiera dicho que necesitaba tiempo para acomodarse y pasar por ahí, no habría habido problemas, pero es muy conflictivo".
Respecto al pavimento que atraviesa su campo, Zárate aclaró que la tierra cuenta con título de propiedad desde hace 50 años y que el asfalto está dentro de su terreno, aunque no está registrado en Vialidad Provincial. "El día que el Estado lo expropie, se llegará a un arreglo", señaló.
Actualmente, la propietaria está asistida legalmente por los abogados Miguel Espíndola y Guillermo Vilas en un juicio de interdicto. "Estamos esperando que la jueza dicte sentencia sobre este camino y sobre el lugar que esta persona quiere usar en mi campo", explicó.
Además, Zárate denunció que su familia ha sufrido robos y actos de vandalismo. "El señor nos robó 37 varillas y nos rompe el alambrado; están todas las denuncias hechas", afirmó, rechazando así la idea de ser la causante de conflictos.
Por último, la administradora desmintió rumores sobre su origen y situación económica: "Hablan de un terrateniente, dicen que soy testaferro. Yo no soy testaferro de nadie. Soy de Buenos Aires, trabajo mi campo, planté árboles y amo este lugar. Solo queremos recuperar el espacio para tener nuestros animales en calma".