Cuando fue designado a comienzos de este año, el entonces jefe de Gabinete informó que renunciaba a los honorarios correspondientes al Directorio de la petrolera y que percibiría únicamente su salario como funcionario nacional.
Sin embargo, tras abandonar el Gobierno, esa situación podría modificarse si mantiene su lugar en la empresa y decide comenzar a percibir la remuneración prevista para ese cargo, cuyos montos fueron estimados en distintas publicaciones periodísticas en decenas de millones de pesos mensuales, dependiendo de la distribución anual de honorarios aprobada por la asamblea de accionistas.
Hasta el momento no existe una comunicación oficial que confirme si Adorni continuará integrando el Directorio de YPF ni si seguirá renunciando a esos honorarios, como lo hizo mientras ejercía la Jefatura de Gabinete.
En un contexto de fuerte debate sobre la transparencia y las remuneraciones de los funcionarios públicos, la definición sobre esta situación seguramente volverá a poner el foco sobre los cargos políticos en empresas con participación estatal.