El gobierno de Javier Milei no descarta que el acuerdo comercial con Estados Unidos comience a discutirse en el Congreso recién en marzo, pero ya envía señales a los gobernadores para reunir apoyos. En esta estrategia, apunta especialmente al gobernador bonaerense Axel Kicillof, destacando públicamente a las provincias que más se beneficiarían con el pacto.
A pocas horas de confirmarse oficialmente la firma del acuerdo y su envío inminente al Congreso para su ratificación, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el canciller Pablo Quirno, detallaron el contenido del convenio y resaltaron el fortalecimiento de la relación bilateral con Estados Unidos.
Ambos funcionarios recordaron que el acuerdo debe ser aprobado por el Congreso. Consultado sobre si el texto se incluirá en el temario de las sesiones extraordinarias de febrero, Adorni no lo descartó, aunque aclaró que también podría presentarse como uno de los primeros proyectos en marzo.
Este pacto abre un mercado de más de 340 millones de consumidores para las empresas argentinas, lo que llevó al gobierno a mirar con atención a los gobernadores, quienes tienen en sus manos los votos necesarios en Diputados y el Senado para su aprobación.
Según el Ejecutivo, las provincias que más se beneficiarán son:
- Buenos Aires: gracias a la apertura ganadera recíproca, la cuota de carne bovina argentina aumentaría de 20.000 a 100.000 toneladas, lo que permitiría quintuplicar las exportaciones, favoreciendo especialmente a esta provincia ganadera.
- Formosa, Misiones, Chaco, Corrientes y Entre Ríos: podrán exportar productos forestales y de floricultura sin aranceles.
- Córdoba y Santa Fe: se abrirá el mercado estadounidense para medicamentos e insumos médicos argentinos, exportaciones de alto valor agregado.
- Santa Cruz, San Juan, Mendoza, Jujuy, Salta y Catamarca: provincias mineras que también obtendrán beneficios.
Adorni afirmó: “Es un acuerdo para las 24 provincias argentinas y los 47 millones de ciudadanos de este país. Además consolida nuestra posición de liderazgo nacional. Argentina le está mostrando a América Latina que el camino hacia adelante es a través del capitalismo y el libre comercio y no del estatismo proteccionista en el que estuvimos sumergidos al extremo”.
El jefe de Gabinete destacó que la ratificación del acuerdo en el Congreso será una “oportunidad histórica para todos los argentinos” y advirtió que los legisladores deberán responder a esta responsabilidad.
La enumeración de provincias tuvo también un efecto político: presionar a los gobernadores para que apoyen el tratado. Legisladores alineados con mandatarios como Martín Llaryora (Córdoba) o Maximiliano Pullaro (Santa Fe) suelen variar su postura frente a proyectos oficialistas, mientras otros como Claudio Vidal (Santa Cruz), Gustavo Sáenz (Salta) o Raúl Jalil (Catamarca) negocian cada tema con la Casa Rosada.
Al detallar los beneficios provinciales, el Gobierno busca que los gobernadores sientan presión de sus sectores productivos para respaldar el acuerdo en el Congreso cuando sea tratado, ya sea en febrero o marzo.
Adorni explicó que aún están en proceso de análisis técnico y traducción de términos, y afirmó: “Si los tiempos acompañan será enviado en extraordinarias y si no será de los primeros proyectos que enviaremos en marzo”.
Por su parte, Quirno aclaró que aunque la aprobación parlamentaria es indispensable para algunos puntos, como la adopción de tratados internacionales de protección de propiedad intelectual —una condición excluyente impuesta por el gobierno de Donald Trump y aceptada por Milei—, otras disposiciones del acuerdo pueden entrar en vigencia de forma casi inmediata mediante resoluciones y decretos del Ejecutivo.
En cuanto a la apertura para exportar carne argentina, Quirno señaló que “falta una decisión final de los Estados Unidos que va a ser hecha en el corto plazo” y se mostró optimista: “La ventana de exportación se activa muy rápidamente”.
El contexto parlamentario actual indica que el acuerdo con Estados Unidos tendrá dificultades para ser tratado antes de marzo. En febrero, las sesiones extraordinarias convocadas por Milei del 2 al 27 incluyen la reforma laboral y la nueva ley penal juvenil, dos temas que acaparan la agenda y pueden cruzarse en el trámite entre ambas cámaras.
Además, el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea también forma parte del temario y recién ingresó a Diputados, lo que sumará carga legislativa. Quirno destacó la importancia de aprobar ese convenio durante las extraordinarias, ya que la activación provisional depende de la aprobación de alguno de los países del Mercosur.
La compleja agenda del Congreso, junto con el feriado de carnaval los días 16 y 17 de febrero, complica aún más la posibilidad de tratar el convenio con Estados Unidos antes de marzo.
Por ahora, el gobierno de Milei se concentra en resaltar la trascendencia histórica del acuerdo y los beneficios para las provincias, con la mirada puesta en asegurar el apoyo de gobernadores y sus legisladores para cuando el proyecto llegue al Parlamento.