Bañar a un perro en un departamento puede convertirse en una tarea complicada: el baño suele quedar desordenado, con agua y pelos por todos lados, mientras que el animal suele estresarse y su tutor agotarse. Ante las dificultades de conseguir turnos en peluquerías o los costos elevados, Flavia Marcos y su marido Pablo Galloni idearon una solución práctica y accesible: Lavedog, la primera estación de baño autoservicio para perros.
Este innovador concepto funciona como un "laverap" para mascotas. El tutor paga mediante código QR, activa la máquina y puede bañar a su perro con agua caliente, shampoo dosificado y secado, sin depender de terceros ni llevar el desorden a casa. Según Marcos, "son baños express, pensados para no estresar al perro. Para bañar a un perro chiquito necesitas unos 10 minutos y un perro de mediano a grande entre 20 y 30 minutos".
La estación fue diseñada y fabricada íntegramente por ellos mismos, sin importar ni adaptar equipos existentes. Pablo, ingeniero de profesión, desarrolló una máquina resistente y adaptable a cualquier tamaño de animal, con mantenimiento sencillo. El proceso desde la idea hasta el primer prototipo tomó apenas tres meses.
Mientras Galloni se encargaba de la fabricación, Flavia realizó un estudio de mercado para confirmar que la problemática que enfrentaba su hermana con su perra Nala era común a muchos tutores. El resultado fue positivo y en octubre de 2024 inauguraron un local en Flores, con una inversión aproximada de 20.000 dólares entre insumos y acondicionamiento.
Este local sirvió como laboratorio para optimizar la experiencia del usuario y validar la aceptación del público. "La gente en general están todos felices", afirmó Flavia, destacando que su reputación en Google refleja esta satisfacción con una calificación de 4.9 sobre 237 opiniones.
Actualmente, Flavia atiende el local por las mañanas y cuenta con un empleado por la tarde, quien asiste a los clientes y mantiene la limpieza. Los precios del servicio varían entre $15.000 y $25.000 según el tamaño del perro, aunque están en proceso de revisión.
La propuesta de Lavedog responde a un cambio cultural en la relación con las mascotas, ya que cada vez más personas las consideran parte de la familia y buscan alternativas para cuidarlas personalmente sin los inconvenientes del baño en casa. La estación es intuitiva, apta para todo público y diseñada para ser autoservicio y accesible para todas las edades.
El local recibe alrededor de 160 perros por mes, y actualmente el negocio se enfoca en la comercialización de las máquinas más que en la apertura de sucursales o franquicias. La estación tiene un precio aproximado de 10.000 dólares, con un pago inicial del 50% y el saldo contra entrega, y un plazo de fabricación de alrededor de 60 días.
Hasta ahora, se han vendido dos máquinas, aunque por razones de privacidad no se revelan las ubicaciones. La instalación es sencilla, solo requiere conexión a agua, desagüe y electricidad, lo que permite que funcione como complemento de pet shops, veterinarias o como un negocio exclusivo de lavado.
Además, Lavedog ofrece una versión especial para enjuagues rápidos, ideal para lugares donde la logística del baño es compleja, como barrios cerrados, clubes o balnearios. Por ejemplo, Nyra Beach en Mar del Plata cuenta con un duchador playero de esta marca, cuyo precio es de 3.000 dólares.
Para apoyar a nuevos emprendedores, Lavedog brinda paquetes de mentorías basados en su experiencia, que incluyen tiempos óptimos de baño, estrategias comerciales y de gestión. En algunos casos, también ofrecen acuerdos de marca, aunque el cliente puede optar por usar su propio nombre si compra solo la máquina.
Según la experiencia del local de Flores, el retorno de la inversión puede lograrse entre cinco y ocho meses. El negocio puede operar con dos empleados o ser atendido por su propietario. Flavia asegura que "no requiere mucho", mientras compagina su rol en el emprendimiento con su profesión y la crianza de tres hijos pequeños.
Con el modelo validado y varias consultas en curso, Lavedog se posiciona como una alternativa innovadora y viable para quienes desean ingresar al mercado pet, uno de los sectores con mayor crecimiento en Argentina. Su combinación de diseño práctico, solución a una necesidad real y soporte comercial promete consolidarse en el ecosistema de servicios para mascotas.