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3 de Febrero de 2026

España y Francia avanzan para limitar el uso de redes sociales a menores de 16 años y prohibir el celular en las escuelas

Con el foco puesto en la salud mental y el rendimiento escolar, España y Francia avanzan con medidas para restringir el acceso de menores de 16 años a las redes sociales y eliminar el uso de celulares en las aulas, en un debate que ya se extiende a toda Europa sobre los límites de la hiperconectividad en la infancia.

Por Redacción

Martes, 03 de febrero de 2026 a las 14:54

España y Francia dieron un paso firme en el debate global sobre el impacto de la tecnología en la infancia y la adolescencia. Ambos países impulsan iniciativas para restringir el acceso de menores de 16 años a las redes sociales y prohibir el uso de teléfonos celulares en el ámbito escolar, con el objetivo de proteger la salud mental, mejorar el rendimiento académico y frenar problemas asociados como el ciberacoso y la adicción digital.

En España, el Gobierno trabaja en un paquete de medidas que incluye controles de edad más estrictos en plataformas digitales, sanciones para las empresas que no los cumplan y campañas de concientización dirigidas a familias y docentes. La preocupación central es el crecimiento de los trastornos de ansiedad, depresión y problemas de autoestima vinculados al consumo temprano e intensivo de redes sociales, además de la exposición a contenidos inapropiados.

Francia, en tanto, ya cuenta con antecedentes concretos. Desde hace años rige la prohibición del uso de celulares en las escuelas primarias y secundarias, una política que el Ejecutivo busca reforzar y ampliar. A esto se suma el impulso para elevar la edad mínima de acceso a redes sociales a 16 años, bajo el argumento de que los mecanismos actuales de “autodeclaración” de edad son insuficientes y fácilmente vulnerables.

Funcionarios y especialistas de ambos países coinciden en que la escuela debe ser un espacio libre de distracciones digitales, donde se prioricen la atención, el vínculo social cara a cara y el aprendizaje. Diversos estudios citados en el debate europeo muestran mejoras en la concentración, la convivencia escolar y los resultados académicos tras la eliminación del celular del aula.

El debate no está exento de controversias. Organizaciones de derechos digitales advierten sobre el riesgo de sobrerregular Internet y trasladar toda la responsabilidad a las familias y a los Estados, mientras que las empresas tecnológicas presionan para evitar restricciones más duras. Sin embargo, el consenso político en ambos países parece crecer frente a la evidencia de los efectos negativos del uso temprano e intensivo de las redes.

Las iniciativas de España y Francia se inscriben en una tendencia europea más amplia, que busca redefinir la relación de niños y adolescentes con la tecnología. En un contexto de hiperconectividad, el mensaje es claro: menos pantallas en la infancia, más cuidado, más educación y más tiempo para el desarrollo personal y social fuera del mundo digital.