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3 de Febrero de 2026

Patricia Bullrich luego de reunirse con Terenzi y otros senadores dijo que tienen los votos para la Reforma Laboral

Mientras en el Senado se anuncian “votos asegurados”, la senadora chubutense Edith Terenzi acompaña una reforma laboral negociada a espaldas de la sociedad y con impacto directo sobre los derechos de los trabajadores.

Por Redacción

Martes, 03 de febrero de 2026 a las 20:39

Mientras el debate social por la reforma laboral sigue ausente, en el Senado nacional el oficialismo avanza con apoyos clave que allanan el camino para su aprobación. En ese escenario, la senadora chubutense Edith Terenzi apareció como una de las piezas centrales del armado político que impulsa el proyecto, al participar del encuentro encabezado por Patricia Bullrich, donde se afirmó sin rodeos que “los votos ya están”.

La presencia y el respaldo explícito de Terenzi no es un dato menor. En una provincia golpeada por el desempleo, la precarización y la pérdida de actividad productiva, su acompañamiento a una reforma que redefine reglas laborales históricas expone una toma de posición política clara: priorizar el alineamiento con la Casa Rosada.

Desde el oficialismo se insiste en que existe consenso en “la gran mayoría de los puntos” y que las diferencias restantes se resolverán en el recinto. Sin embargo, ese argumento choca con una realidad inquietante: los cambios finales al proyecto no fueron presentados públicamente ni discutidos de cara a la sociedad. Se negocian entre senadores, a puertas cerradas, mientras se anuncia la aprobación como un hecho consumado.

El respaldo de Terenzi se suma así a un esquema de acuerdos políticos que reduce el debate legislativo a una cuestión aritmética. La reforma no se defiende por sus fundamentos ni por un intercambio abierto de ideas, sino por la suma de voluntades previamente selladas. En ese marco, la senadora chubutense no aparece como una voz crítica ni como un puente con los sectores afectados, sino como parte del engranaje que garantiza la mayoría necesaria.

La reforma laboral es presentada como “histórica” y necesaria para generar empleo, pero para amplios sectores sociales el temor es otro: que el costo del ajuste vuelva a recaer sobre los trabajadores, con menos derechos, mayor flexibilidad y más incertidumbre. Frente a ese escenario, el acompañamiento de representantes provinciales cobra un peso político y simbólico aún mayor.

Con su apoyo explícito, Terenzi deja en claro de qué lado está en una discusión que excede lo técnico y se inscribe de lleno en una disputa de modelo. La pregunta que queda abierta es si ese alineamiento responde a una convicción profunda o a una lógica de disciplina política que vuelve a dejar a las provincias y a los trabajadores en un segundo plano.