El sistema financiero argentino enfrenta una creciente alarma debido a la aceleración de la morosidad crediticia, que volvió a aumentar en abril según el último informe de la consultora 1816. Este documento se basa en datos procesados por la Central de Deudores del Banco Central (CENDEU) y muestra una tendencia que no solo continúa, sino que se intensifica.
Para evaluar la irregularidad, la consultora consideró la deuda con atrasos de al menos 90 días, denominada "Situación 3". Bajo este criterio, la morosidad en los hogares subió del 11,5% en marzo al 12,0% en abril. En el caso de las empresas, el indicador creció del 3,1% al 3,3%, lo que llevó a que la mora total del sector privado pasara del 7,0% al 7,3% en solo un mes.
En respuesta a esta situación, el Gobierno lanzó un "kit de soluciones" a través del Banco Nación para asistir a los deudores morosos, buscando mitigar el impacto de este fenómeno.
Uno de los aspectos más alarmantes es el comportamiento del crédito a hogares, que registra la decimoctava subida mensual consecutiva en la mora, alcanzando niveles récord en las últimas dos décadas. Para dimensionar el deterioro, en octubre de 2024 la morosidad en hogares era apenas del 2,5%, cifra que se multiplicó casi por cinco en año y medio, pese a un contexto económico con algunos signos de crecimiento del PBI.
El ritmo de incremento también muestra signos de aceleración: mientras en marzo la mora se incrementó en 0,3 puntos porcentuales, en abril el aumento fue de 0,5 puntos. Esta dinámica genera incertidumbre respecto a si el pico de morosidad se alcanzará efectivamente en el segundo trimestre del año, como se esperaba inicialmente. La crisis es generalizada, ya que en 26 de las 30 principales entidades financieras del país la mora creció durante abril, según el análisis de 1816.
El escenario se agrava aún más en el segmento de entidades no financieras, como fintechs y tarjetas de retail, donde la morosidad alcanzó el 31,5% en abril. Empresas clave en este mercado, como Tarjeta Naranja y Mercado Pago, reportaron aumentos en sus niveles de irregularidad. Este sector representa aproximadamente el 17% del total de préstamos a hogares, por lo que su situación tiene un impacto significativo en el consumo masivo.
El informe señala que actualmente existen 5,3 millones de personas con al menos un crédito en mora superior a 90 días, dentro de un universo total de 20 millones de prestatarios. Esto implica que el 26,7% de los argentinos con créditos enfrenta dificultades para cumplir con sus obligaciones, lo que los excluye como sujetos de crédito y limita el financiamiento familiar, históricamente un motor clave para la economía.
Finalmente, los datos preliminares de mayo indican que los préstamos privados en pesos podrían volver a caer en términos reales, extendiendo a cinco meses consecutivos la tendencia negativa en el financiamiento.