El 7 de marzo de 2026, en Miami, Donald Trump anunció la creación del Escudo de las Américas, una coalición geopolítica conformada por Javier Milei y otros once presidentes latinoamericanos, destinada a combatir el narcoterrorismo y la creciente influencia comercial de China en la región.
La inauguración del foro multilateral se llevó a cabo en el hotel Trump Doral, fuertemente custodiado, donde Trump destacó el respaldo a los líderes presentes, señalando: “Quiero agradecer a los miembros de la coalición, la mayoría de los cuales son amigos míos. Algunos los conocí recién, pero la mayoría son amigos, muchos de los cuales apoyé. Ellos tomaron ese respaldo y ganaron en grande”.
Durante su discurso, el exmandatario hizo hincapié en la reconstrucción y fortalecimiento del ejército estadounidense durante su gestión, resaltando su capacidad para enfrentar a Irán. Subrayó que recientes operaciones militares, como el derribo de embarcaciones y sistemas de comunicación iraníes, impidieron que ese país lograra desarrollar un arma nuclear, calificando estas acciones como “un quince en una escala de diez”.
Trump anunció la formación de la Coalición Anticártel de las Américas, una alianza militar que busca erradicar los cárteles criminales en la región. Destacó que el tráfico de drogas por vía marítima ha disminuido en un 96% y enfatizó la importancia del uso de la fuerza letal para eliminar a las organizaciones dedicadas al narcotráfico y terrorismo, agradeciendo la participación de diecisiete países y la cooperación necesaria para identificar a los responsables.
El presidente estadounidense calificó de “gente mala” a los responsables de acciones atribuidas a Irán y justificó la ofensiva militar como una medida necesaria para evitar riesgos globales mayores. Además, destacó que la creación de esta coalición representa un paso histórico para la seguridad hemisférica y subrayó la importancia de la colaboración entre los países presentes.
Los socios fundadores del Escudo de las Américas, además de Javier Milei, son Rodrigo Paz (Bolivia), José Antonio Kast (Chile), Rodrigo Chaves (Costa Rica), Luis Abinader (República Dominicana), Daniel Noboa (Ecuador), Nayib Bukele (El Salvador), Tito Asfura (Honduras), Mohamed Irfaan Alí (Guyana), José Mulino (Panamá), Santiago Peña (Paraguay) y Kamla Persad-Bissessar (Trinidad y Tobago). Milei estuvo acompañado por Karina Milei (secretaria general), Manuel Adorni (jefe de Gabinete) y el ministro de Relaciones Exteriores argentino, Pablo Quirno.
La cumbre también abordó la influencia de Irán en América Latina, señalando su alianza estratégica con Cuba y Nicaragua, así como su presencia en Honduras antes del gobierno de Asfura. Se destacó que Teherán financió a Hezbollah mediante negocios con cárteles de la droga en México y Colombia, y que existen células dormidas del grupo libanés en Ciudad del Este, Paraguay.
Trump recordó atentados terroristas perpetrados por Hezbollah en Buenos Aires en 1992 y 1994, probados judicialmente como coordinados desde Teherán, y propuso establecer un sistema de cooperación multilateral para desmantelar la estructura terrorista iraní en la región.
Karoline Leavitt, vocera de la Casa Blanca, definió el propósito de la cumbre como “promover la libertad, la seguridad y la prosperidad en nuestra región”, y agregó que Trump dialogaría con los líderes sobre la coalición histórica creada para enfrentar bandas narcoterroristas y contrarrestar la migración ilegal masiva.
El encuentro comenzó a las 8:30 a.m. (hora del Este) con saludos protocolarios entre Trump y los mandatarios latinoamericanos, seguido de la exposición del presidente estadounidense sobre su estrategia contra el régimen chiíta. Estuvieron presentes también figuras clave de la Casa Blanca, como Marco Rubio y Scott Bessent.
La cumbre culminó antes del mediodía, con la expectativa de que se firme un documento conjunto que ratifique la visión geopolítica del Escudo de las Américas. Aunque la alianza fue convocada para frenar la influencia de China en la región, la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán desplazó temporalmente esta agenda.
Trump reiteró que su objetivo es la rendición incondicional del régimen de los ayatollahs, y afirmó que esto ocurrirá cuando considere que su poder ha terminado en Irán. La estrategia comercial china sigue siendo una preocupación, pero en esta ocasión la prioridad fue enfrentar la amenaza iraní en América Latina.