Diputados provinciales de la oposición comenzaron a poner la lupa sobre el proyecto de parque fotovoltaico anunciado para Paso de Indios y advirtieron que la magnitud de la obra “no guarda relación” con la demanda eléctrica actual de la localidad. Legisladores como Emanuel Coliñir, Juan Ignacio Pais y Norma Arbilla, entre otros referentes opositores, comenzaron a cuestionar el verdadero destino de la energía que generaría el emprendimiento impulsado por el Gobierno provincial.
El proyecto fue presentado oficialmente como una solución para mejorar el servicio eléctrico en la Meseta y reducir la dependencia de generación aislada. Sin embargo, desde distintos sectores políticos señalan que la capacidad prevista sería ampliamente superior a las necesidades de consumo de Paso de Indios e incluso de Los Altares, localidad que también aparece contemplada dentro del esquema.
Las dudas crecieron debido a que, pese a los anuncios energéticos, todavía no existe un proyecto concreto ni financiamiento confirmado para avanzar con el interconectado eléctrico regional. “Resulta extraño pensar en una generación de esta escala cuando ni siquiera está resuelta la infraestructura básica de transporte energético para las localidades”, remarcan desde la oposición.
En ese contexto, comenzaron a surgir sospechas sobre un posible vínculo entre el parque solar y los proyectos de explotación de uranio que distintos sectores del Gobierno nacional y provincial vienen impulsando silenciosamente para la región central de Chubut.
Los cuestionamientos apuntan a que la futura disponibilidad energética podría estar pensada para abastecer emprendimientos mineros de gran escala, particularmente vinculados a la extracción y procesamiento de uranio, una actividad que requiere elevados niveles de consumo eléctrico y que históricamente encontró resistencia social en la provincia.
Desde sectores políticos y ambientales recuerdan además que la Meseta vuelve a aparecer periódicamente en el radar de empresas mineras interesadas en el potencial uranífero de la zona, mientras el Gobierno evita brindar precisiones sobre el verdadero alcance estratégico de algunas obras de infraestructura.
“La pregunta es si realmente estamos frente a una obra pensada para mejorar la calidad de vida de los vecinos o si se está preparando el terreno energético para habilitar desarrollos extractivos a futuro”, sostienen dirigentes opositores que piden mayor transparencia sobre el proyecto.
El debate reabre además la histórica discusión sobre el modelo de desarrollo para la Meseta chubutense y vuelve a poner en tensión la relación entre infraestructura pública, recursos naturales y minería, en una provincia donde la discusión minera continúa generando fuerte sensibilidad social y política.