Gerardo Merino fue elegido presidente de la Unión Cívica Radical (UCR) en Chubut tras obtener 40 votos en el plenario provincial realizado en Esquel, frente a los 25 conseguidos por Sergio Guajardo. La jornada estuvo marcada por tensiones, incluyendo incidentes menores como la aparición de una bandera que acusaba de traidores al bloque de la Cordillera y vinculaba a sus referentes con el peronismo.
Tras la derrota, Guajardo cuestionó la intervención de las autoridades oficiales en el proceso electoral y denunció un fuerte "centralismo" que, según él, inclinó la balanza. "El aparato jugó muy fuerte y se notó", afirmó el dirigente cordillerano, quien destacó que su campaña fue mucho más austera y realizada "a pulmón" para convencer a los asambleístas.
A pesar del resultado adverso, Guajardo adoptó una mirada estratégica y afirmó que, aunque perdieron la elección, lograron un avance significativo con la creación de una nueva línea interna llamada UCR Federal. Esta agrupación se presenta como un espacio de resistencia que movilizó a toda la militancia provincial y generó gran expectativa durante la cumbre radical, impulsando "un movimiento distinto al que viene bajando línea desde el poder central".
El análisis sobre el futuro del radicalismo en Chubut tras esta confrontación fue crítico. Guajardo reconoció que "el partido no está bien porque esto es una interna" y advirtió que las autoridades electas deberán trabajar para recomponer la fuerza política y definir los próximos pasos. Subrayó que la votación dejó "muchos heridos" y que, sin ella, la estructura partidaria se habría mantenido intacta. Ahora, el dirigente asumió el rol de minoría dentro del partido, a la espera de cómo evolucionen las nuevas alianzas.
En paralelo, el histórico dirigente radical Mario Cimadevilla denunció presiones del gobierno hacia los delegados y criticó el silencio del partido frente a temas cruciales para Chubut. Además, anticipó su rechazo a una posible candidatura a senador del líder petrolero Jorge “Loma” Ávila.
Previo al plenario, el Comité Departamental El Maitén exigió autonomía y respeto para la militancia, y Guajardo propuso que los delegados votaran en forma secreta para garantizar la libertad individual en la elección.
Con la elección definida, Gerardo Merino se posiciona al frente de la UCR en Chubut, mientras que la nueva UCR Federal, liderada por Guajardo, se presenta como un actor clave en la dinámica interna, cuestionando el centralismo y buscando renovar la fuerza partidaria desde la base.