El domingo 22 de marzo de 2026 por la tarde, un hombre enfrentó una situación de peligro extremo en el lago Nahuel Huapi, cuando la lancha en la que navegaba sufrió un incendio provocado por una falla en el motor que derivó en una explosión.
El incidente ocurrió aproximadamente a las 17:30 horas en el sector externo de la Península San Pedro. El hombre se encontraba a unos 800 metros del sector y a 150 metros de la costa cuando detectó el problema. Al ver humo, intentó identificar la falla, pero la explosión le causó quemaduras leves en el rostro y desató el fuego que consumió la embarcación.
Ante la imposibilidad de controlar el incendio, el ocupante decidió arrojarse al agua adoptando la postura de patas de rana. Nadó hasta la orilla, donde logró subirse a una roca y esperar ayuda, a pesar de la baja temperatura del agua que ponía en riesgo su estado físico.
Minutos después, dos kayakistas que presenciaron el siniestro alertaron a una lancha cercana, que bajo el mando de Víctor Katz, localizó al joven y lo rescató. Una vez a bordo, le brindaron la asistencia necesaria tras el esfuerzo realizado y la exposición al frío.
La lancha incendiada fue consumida rápidamente por las llamas y terminó partiéndose y hundiéndose en el lago, dejando algunos restos flotando en la superficie.
La emergencia generó numerosos llamados a la línea de emergencias 110 desde las 16:40, lo que motivó la intervención de Prefectura Naval para atender la situación.