Un paciente proveniente de Corcovado permanece internado en terapia intensiva en el Hospital Zonal de Esquel y se encuentra bajo pronóstico reservado mientras se investiga si padece hantavirus, aunque no hay confirmación oficial.
El hombre presenta síntomas compatibles con esta enfermedad y requiere asistencia respiratoria mecánica, con un seguimiento médico constante para evaluar su evolución.
Como medida preventiva, se activó el protocolo sanitario correspondiente para casos sospechosos de hantavirus. Las autoridades explicaron que todo paciente con síntomas similares es tratado inicialmente como posible caso hasta que los análisis especializados confirmen o descarten la infección.
Este episodio vuelve a poner en alerta a la región sobre el virus Andes, la variante endémica en la Patagonia y la única cepa conocida con capacidad comprobada de transmisión entre personas.
El antecedente más relevante es el brote ocurrido en Epuyén en 2018, cuando la Comarca Andina enfrentó una grave cadena de contagios interhumanos que obligó a implementar medidas estrictas de aislamiento, seguimiento epidemiológico y control sanitario.
Desde entonces, los protocolos de vigilancia se reforzaron en toda la Patagonia, especialmente en zonas cordilleranas donde el virus Andes circula habitualmente. Por ello, ante cualquier sospecha, se aplican medidas preventivas incluso antes de contar con resultados confirmatorios.
Especialistas recuerdan que, en general, el hantavirus está asociado principalmente al contacto con excreciones de roedores silvestres infectados, y que el caso actual continúa bajo investigación epidemiológica para determinar su origen.
Mientras se aguardan los resultados oficiales, las autoridades mantienen activo el monitoreo preventivo y el seguimiento estrecho de las personas que tuvieron contacto con el paciente.